Homosexualidad y orientación espiritual, ¿una nueva alternativa?
*Courage Latino es un apostolado de la Iglesia Católica que brinda atención espiritual a personas que viven una condición de atracción al mismo sexo en espera de expander su programa a la educación, la medicina, el personal de salud mental y a las familias en general.
Chihuahua, Chih. (Segundoasegundo.com).- México DF se convirtió el 21 de diciembre de 2009 en la primera ciudad de Latinoamérica que aprobó los matrimonios homosexuales. El pleno de la Asamblea Legislativa se aprobó por 31 votos a favor, 24 en contra y nueve abstenciones la decisión que desde entonces ha generado una inagotable polémica en torno al matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción de niños.
La propuesta de la diputada Marisela Contreras, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), contó con el apoyo del Partido del Trabajo (PT) pero fue rechazada por el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), mientras el PRI anunció que su partido presentaría una queja constitucional porque nunca estuvo de acuerdo con la adopción por parte de parejas del mismo sexo.
Paco Loera, gay de 42 años no se preocupó en tratar de comprender los posicionamientos de los partidos opositores hasta el momento de que se sometió a votación la ley. Sus ojos quedaron fijos en la panorámica de los legisladores luego del intenso debate, sin embargo, de nuevo todo volvió a esparcirse por el júbilo cuando la propuesta finalmente se aprobó. Fue sin duda el primero en aplaudir antes de gritar al unísono con representantes de sociedades homosexuales "¡Sí se pudo, sí se pudo!".
La Arquidiócesis de México, literalmente lanzó otro grito, pero éste a diferencia, se escucho hasta el cielo, ni siquiera disimuló su desconcierto ante la legalización de los matrimonios entre homosexuales pues consideraba la decisión inmoral y destructora de familias.
Pero a Paco no le importo un comino lo que la Iglesia condenó a pesar de su educación fielmente católica; ya se había apagado esa vocecita de su consciente que ocasionalmente lo hacía sentir mal; esta vez prefirió pensar sólo en los beneficios que dicha reforma traería a su vida y a la de su pareja Emilio. Herencia, unión patrimonial para obtener créditos bancarios y posibilidad de recibir los beneficios de seguridad social, ¡por fin podría casarse! y como en las novelas, sellar su unión con un apasionado beso.
La historia continuó y seis meses después, Paco ya no piensaba en su boda con Emilio, quiere llegar al matrimonio, pero en esta ocasión él ya piensa en el matrimonio con una mujer y, ¿por qué no?, hasta en hijos. Quiere una familia. Todo ello será posible, confía, si Dios le tiene reservado este plan de vida.
¿Indeciso?, “¡No!” Afirma súbitamente al explicar que se tratara de Courage, la comunidad de autoayuda a la que asiste por propia voluntad para, entre otras cosas, aprender a ser hombre. Le enseñan el rol que el varón tiene que jugar desde los ámbitos espiritual, social y psicológico.
Guía sexual, ¿Qué es Courage Latino?
Courage Latino es un apostolado de la Iglesia Católica para brindar atención espiritual a personas que viven una condición de atracción al mismo sexo y que buscan vivir en castidad encontrando un sentido para su vida.
Courage Latino es reconocido por el Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede y la Conferencia del Episcopado Mexicano; son el brazo hispano de Courage International fundado en 1980 por el Padre John Harvey en la arquidiócesis de Nueva York.
La comunidad de ayuda se basa en alcanzar cinco metas:
1. Tener vidas castas de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia Católica acerca de la homosexualidad.
2. Dedicar la propia vida a Cristo a través del servicio a otros, la lectura espiritual, la oración, la meditación, la dirección espiritual individual, asistencia frecuente a Misa y la recepción asidua de los sacramentos de la Reconciliación y la Santa Eucaristía.
3. Fomentar un espíritu de compañerismo en el cual todos puedan compartir pensamientos y experiencias y así asegurar que nadie tenga que enfrentar los problemas de la homosexualidad solo.
4. Estar consciente de la verdad de que amistades castas no son solamente posibles pero necesarias en una vida cristiana casta y obrando así proveer ánimos al formarse y sostenerse unos a otros.
5. Tener vidas que puedan servir como buenos ejemplos para otros.
Este resumen se basa en gran medida en las conclusiones de varios estudios, y pone énfasis a la consistencia de las enseñanzas de la Iglesia y de estos estudios. Es de esperar que esta revisión sirva también como instrumento de educación y de referencia para el clero Católico, los médicos, el personal de salud mental, educadores, padres, y para el público en general.
Los “reorientados”, testimonio de Paco Loera en Courage Latino
Yo nací dentro de una familia disfuncional, mis padres discutían todo el tiempo, teníamos problemas económicos muy fuertes. Mi padre es alcohólico y mi madre sumisa, mi padre se dejaba influenciar fuertemente por mi abuela paterna, y ella no nos quería, así que le llenaba la cabeza de cosas negativas en contra mía y de mi madre. Mi madre fue muy humillada, mi padre la golpeaba, y en muchas ocasiones en frente de mi. Así que yo crecí con rencor y miedo hacia mi padre, pero mi postura ante él fue de reto, de desafío, era rebelde.
Ya en la preparatoria tuve mi primera confusión de ser gay o no, en una vacaciones un chavo de un par de años mayor que yo, fue muy atento conmigo, y al regresar de las vacaciones yo lo extrañe muchísimo, pero como yo no había tenido ese sentimiento lo confundí, y asimile que era gay. Lo cuál abrió la puerta para mi nuevo grupo de amigos, el cual incluía un chavo gay de closet, y una amiga que apoyaba esta atracción al mismo sexo, pero esto en vez de ayudarme, provocó un sentimiento de inferioridad.
En esa etapa fue cuando tuve mi primer intento de pareja gay, pero no me sentía a gusto, había algo dentro de mi que me decía que eso no era normal, que no era sano, también porque el contacto sexual era más fuerte, y también estaba presente en el grupo de amigos, lo cual me dejaba completamente incómodo, tenía una sensación de culpabilidad, de suciedad, etc.
Ya en la facultad, cambie de grupo de amigos, las relaciones eran un poco más sanas, ya no había contacto sexual dentro del grupo, aunque seguía sintiéndome gay, me seguía sintiendo menos que ellos y no integrado del todo porque no me sentía plenamente feliz con la vida homosexual. Estas amistades se prestaban para un tipo de amistad más intima, tenían muchas cosas realmente buenas que podríamos haber disfrutado y descubierto juntos, pero yo le tenía miedo a cualquier tipo de relación más intima.
Al pasar los años y descubrir que podía tener oportunidad de noviazgo casi con quien yo quisiera, caí en cuenta que no encontraba la felicidad que yo buscaba, pero algo dentro de mi me decía que si existía. Tome la decisión de buscar en una mujer lo que había buscado toda mi vida en un hombre.
Fue una de las etapas más difíciles de este proceso, porque yo soy una persona muy social y ahora no tenía nadie que me entendiera o apoyara, más que mi familia. Fue por eso que busque un nuevo círculo de amigos, pero ahora quería que fueran heterosexuales, así ingresé a unos cursos de superación personal, donde aprendí mucho de mí e intente fortalecer una relación, pero me siguió costando trabajo porque no sabía como consolidarla. Casi en ese mismo tiempo Dios se presentó nuevamente en mi vida, y lo abracé fuertemente.
A partir de aquí mi proceso cambió, porque fue fortalecido por la mano de Dios, me sano de muchas cosas que cargaba que hacia muy difícil mi caminar. De esta forma conocí al grupo de Courage (apostolado católico que da apoyo espiritual a personas con atracción por el mismo sexo), el cuál me ayudo a entender mucho a mi familia, mi comportamiento y sentimientos que yo tenia hacia ella, conocí las luchas de mis compañeros, luchas que yo ya había tenido, lo cual me dio seguridad y fortaleza.
Me ayudó a formarme como todo un hombre, llorando pero trabajando, con dolor, pero trabajando, sin entender lo que hacia, pero trabajando, creyendo que no tenía resultados, pero trabajando, sintiéndome solo, pero trabajando, estando cansado, pero trabajando, con las peores críticas, pero trabajando, seguía llorando y seguía trabajando y siempre con el apoyo incondicional de mi mejor amigo, de mi familia y de Dios.
Los siempre Gays, ante la polémica de la adopción
En México, el 21 de diciembre de 2009 la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo, incluyendo el derecho a la adopción, a partir de una iniciativa impulsada por partidos de izquierda, empero fue desde el pasado 17 de marzo de 2007 cuando se celebró la primera boda entre dos personas del mismo sexo en el Distrito Federal, en este caso base a la Ley de Sociedades de Convivencia, que no es equiparable a un matrimonio pues no cambia el estatus civil del contrayente.
A partir de entonces, tal parece que la masa social ha venido aceptando y respetando poco a poco las reformas de ley relativas a los matrimonios gay, sin embargo, no sucede lo mismo al hablar de su derecho a la adopción de niños.
A pesar de la polémica, ya desde 1973, la Asociación de Psiquiatría de Estados Unidos, y en 1974, la Organización Mundial de la Salud, determinaron que la homosexualidad no es una enfermedad mental, salvo en los casos de “egodistonía”, es decir, de conflicto por la orientación homosexual.
Siguiendo este criterio, hay quienes afirman que lo fundamental que se debe tener en cuenta para determinar si una persona puede adoptar un niño es su equilibrio psíquico, su salud mental. En ese sentido, tanto los hetero como los homosexuales pueden ser saludables o no mentalmente ya que no depende de la orientación sexual, sin embargo, los lamentables casos en que los hombres heterosexuales “respetables” que llevan una doble vida en la que incluyen prácticas sexuales violentas y delictivas no parecen dar confianza a la sociedad.
Aún se desconoce científicamente cuáles son los motivos por los que una persona se orienta sexualmente hacia la homo, la bi o la heterosexualidad. Desde teorías genéticas hasta de estructuración familiar, todas pueden dar explicaciones, pero esas mismas teorías también podrían explicar diversos tipos de personalidad con mayor o menor salud mental.
Mismos estudios demuestran que la adopción requiere de personas adultas sanas que deseen dar amor, cuidado, respeto, proyectos positivos de vida a niños que de otro modo quedarían subsumidos en la muerte psíquica y social. No todas las personas heterosexuales ni homosexuales están emocionalmente preparadas para la difícil tarea de criar sanamente a un niño. Es necesario que quienes se ocupan de diagnosticar a los posibles padres adoptivos lo hagan desde el conocimiento científico y profesional y no desde sus prejuicios y valores discriminatorios.
En Chihuahua, la ley y los homosexuales no se llevan
El Congreso local aprobó un punto de acuerdo que prohíbe legislar en Chihuahua en favor de los matrimonios entre personas del mismo sexo, y exhorta a otras entidades federativas a hacer lo mismo.
El punto de acuerdo fue presentado por los panistas Roberto Lara y Rosa María Baray. Los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo (PT) votaron en contra y Nueva Alianza se abstuvo.
El diputado local perredista Víctor Quintana Silveyra consideró que la medida “es inútil” porque todas las instituciones de la entidad, tanto estatales como municipales, tendrán que respetar los matrimonios entre parejas homosexuales que se lleven a cabo en el Distrito Federal.
En tanto, alumnos de la Escuela de Derecho de la Universidad Autónoma de Chihuahua y estudiantes de bachillerato que cursan esa especialidad realizan, como parte de sus trabajos semestrales, análisis comparativos entre los códigos civiles de los estados de la República y el del Distrito Federal, ante la posibilidad de que las parejas chihuahuenses del mismo sexo que contraigan matrimonio en la capital del país hagan valer aquí sus derechos.
21/07/2010