Contrario a la creencia popular, sustentada en parte por la cultura y los productos mediáticos, como las películas de Hollywood, los hombres padecen menos ataques al corazón fatales que las mujeres. Al menos en Estados Unidos, 500 mil mujeres mueren cada año de un ataque al corazón, mientras que únicamente 50 mil hombres enfrentan el mismo destino.
Lo cierto es que los ataques en mujeres suelen manifestarse en síntomas como las náuseas, el aumento de presión y la opresión en el pecho, más que en el conocido apretón al pecho que suele exhibirse en los personajes de televisión y cine que mueren de un ataque al corazón.
Tener sexo es bueno. Un estudio aplicado a 2 mil 500 hombres de entre 49 y 54 años mostró que tener un orgasmo al menos tres veces a la semana disminuye el riesgo de morir a causa de problemas de oxigenación vía las arterias, coocidas como enfermedades coronarias.
No es broma. Investigaciones recientes han mostrado que la risa exagerada, del tipo que obliga a expulsar lágrimas de los ojos y causa dolor en el estómago es dañina para las paredes de los vasos sanguíneos. Estas carcajadas provocan que se relajen dichas paredes, conocidas en conjunto como endotelio, un órgano que previene ataques cardiacos. Un daño en el endotelio, puede derivar en el estrechamiento de los vasos sanguíneos y generar enfermedades cardiovasculares.
Un corazón grande. El tamaño del corazón, más que un indicativo de la bondad y la nobleza de las personas, tiende a sugerir un padecimiento congénito dado que las personas que tienen corazones más grandes de lo habitual, suelen padecer enfermedades como la miocardiopatía dilatada.
El daño físico de una decepción amorosa puede ser realmente grave. Investigadores de la Escuela de Medicina de Sidney han concluido que este tipo de casos son mucho más frecuentes de lo que se creía. Al analizar las experiencias de ochenta adultos que habían sufrido la pérdida de un ser querido en fechas recientes observaron que eran más susceptibles a padecer trastornos cardíacos que otro grupo de adultos quienes habían tenido estabilidad emocional durante el mismo periodo de tiempo.
De corazón a corazón. Estudios recientes muestran que el corazón de los caballos tiende a acoplar su ritmo al de la persona que está más cerca. De esta forma, es posible que estos animales se vinculen emocionalmente con sus amos e incluso formen parte de ciertas terapias.
29/11/2009