"Pubis al Cielo" de Ramón Gerónimo Olvera en la Quinta Gameros
Chihuahua, Chih. (Doany Domínguez Ortiz | Segundoasegundo.com).- Este viernes 6 de febrero se realizará la presentación del más reciente libro de Ramón Gerónimo Olvera, "Pubis al Cielo" poemario que consta de cuatro partes, está ilustrado por Luis Y. Aragón y con prólogo a cargo de Ignacio Solares.
La presentacón se realizará en el Centro Cultural Quinta Gameros, y estará a cargo Luis Y. Aragón, Enrique Cortázar y José Luis Domínguez; como moderadora fungirá Paulina Amador.
"Presento éste libro, dedicándoselo a mi gente más querida, entre ellas mi hermana Claudia que aunque vive en el extranjero y no me acompañe físicamente, estará presente", mencionó el autor para Segundo a Segundo.
La cita es este viernes en punto de las 20:30 horas. La entrada es libre y habrá vino de honor.
Ramón Gerónimo Olvera, a corazón abierto y con Pubis al Cielo
El pókar debe ser cerrado (aunque el cínico -y él se considera uno- lo juega a cartas abiertas), uno debe ser un mentiroso estándar, las mujeres están en el concepto más alto, hay que desprenderse de lo que se crea; desetiquetarse a como dé lugar (no hacerlo estorba para vivir), y debe creer en Dios aquel que primero lo sienta (ya luego que lo racionalice). En la medida de lo posible hay que ser feliz y en la medida de lo imposible... escribo; son algunas de las premisas de Ramón Olvera.
Si para usted es nuevo el nombre, no lo será por mucho tiempo, ya que a pesar de ser un joven (y ya muy reconocido) escritor chihuahuense, Gerónimo Olvera tiene un curriculum muy extenso (impresionante dirían algunos, que puede revisar más abajito en esta misma entrevista). Y será este 6 de febrero cuando este escritor -poeta, más propiamente dicho- presenta su más reciente obra titulada: "Pubis al Cielo", sobre la que platicó con Segundo a Segundo, y ya entrados en copas, perdón en cuentas, también nos habló de él, asunto indispensable si queremos tener una comprensión aún más profunda de quien ha dado difunsión cultural -letras de por medio- de Chihuahua, para el mundo.
Pubis al Cielo, Pasión, aunque no quieras
Éste poemario contiene ilustraciones del artista plástico Luis Y. Aragón (quizá el ser humano vivo que más admira, según dijo), además del prólogo a cargo de Ignacio Solares (escritor del libro "Delirium Tremens"). Pubis al Cielo está dividido en cuatro partes, además de la homónima, las demás son "Pubis sin agua", "Los fragmentos del yo" y "A qué juegan los dioses excitados".
Un libro deconstruido sobre el amor
Entiendo la literatura en la medida que propone una paradoja, y el título enuncia eso, la conjunción de lo sexual animal y lo celestial y divino es la historia de las paradojas del cuerpo, lo considero un libro muy corporeo, el pubis es la mención a eso, y el cielo es la busqueda metafisica de una serie de conceptos queme intrigan.
Dentro de la historia de la cultura el erotismo es la categoria más acabada y la más fundamental de todas las de la cultura.
En la vida de Gerónimo Olvera, Pubis al Cielo cuenta la ruptura de un desgarre amoroso, terriblemente emotivo, como todos los desgarres amorosos, pero que se dio a las tres cuartas partes del libro que nació como un canto erótico. Yo tenía a mi pareja y a esa altura del libro viene el rompimiento y de ahí adquiere otro sentido el libro, pero me propuse que el libro estuviera integrado de una forma deconstruida, tres partes de 13 poemas, una parte de tres y con muchas partes recurrentes, esto es, puede empezar a hablar en la primera parte del desierto, en la segunda y tercera, o no.
Si el poemario hubiera obedecido al orden lineal de los acontecimientos no hubiera alcanzado a reflejar lo que proyecta.
Un rompecabezas sin inicio o final que mantiene una de varias constantes, el ojo que se empeña es ver lo que no se muestra
Por quererte cantar con estos ojos
me castraron el mundo en que te sueño
Gerónimo Olvera
Los "cuerdos" y "normopatas" me enferman
Un muelle con un tablón suelto que golpea con el ritmo del oleaje, así quisiera que ese ritmo le dictara a cada lector, algo tan propio, como le pasó a Neruda, cuando relata en Isla Negra, que vio un tablón en la arena, se levantó a sacarlo y lo usó de escritorio.
Eso espero de cada lector -que me los he encontrado-, levanté Pubis al Cielo de la arena de su vida y a ver qué encuentra.
¿Desde dónde escribe Ramón Gerónimo Olvera?
Desde la imposibilidad, que es desde donde nacen los sueños también. Desde querer detener el tiempo y a la memoria. Lo escribo en esa franja donde la memoria y el olvido se acarician tanto que terminan diluyéndose.
Desde la desesperación, y... desde la más absoluta intensidad.
¿Cambiarías Pubis al Cielo por la ruptura que detona parte de su creación?
Jamás. A Pubis al Cielo no le moveria ni un punto. Si así se puso el juego de los dados, así es como había que vivirlo
Azar, parir y no volver a leer
Soy ludópata (los juegos siempre le gana a todos, hay que jugar por jugar, por esos instantes previos a saber si se tuvo éxito en la encomienda o no), y los asiduos al juego sabemos que ganar o perder no es relevante, lo importante es jugar. Asi entonces, Pubis al Cielo me resultó tan complejo, que si lo vuelvo a leer me prendo literariamente a su gestación. Por eso sostengo que desde que se publican las obras, dejan de ser tuyas. Son como globos de helio que le pertenecen al mundo, que pueden reventarse en la primera rama, o no romperse y llegar al cielo... o al pubis.
En el sentido de crear y dejar ir, soy como las madres que paren y jamás piden que a sus hijos los vuelvan a internar en su vientre. Así es como concibo la creación literaria una vez publicada, y de ahí que no le cambie nada, ni lo relea, ni aceptaría alguna modificación mágica a mi vida por evitar un dolor -o un placer- que genere en mi la necesidad de escribir, como pasó con Pubis.
Un Dios por partes
Tiendo a lo heterodoxo, sincrético, iconoclasta, cínico, a correlaciones extrañas, que no se me ocurriero a mí, sino a los teólogos negativos, como Federico Nietzsche. ¿Y si pensaramos a un Dios distinto al que nos ha dicho?
Milan Kundera ensaya una pregunta maravillosa ¿Dios defeca?
No me interesa eso ni si tiene ano o no, me interesa la pregunta por lo divino desmembrada. No me interesa un Dios completo, me da náuseas un Dios que da moral.
A mí me llama eso, un Dios por partes, donde el único testimonio que tengo sobre la existencia de Él es el cuerpo mismo, al tiempo tan festivo como un orgasmo y tan doloroso como la muerte.
Eso es el trasfondo de Pubis al Cielo.
La pasión del Pubis
En su origen, pasión viene de patos, raíz de patología, es decir, es algo que el sujeto padece.
La pasión es algo que sucede independientemente de si el sujeto quiere o no, por eso uso pasión para definir, en una palabra, este poemario; porque la pasión va más allá de la capacidad de decidir del sujeto, y yo así soy, absolutamente pasional.
Ramón Gerónimo Olvera Neder
Ramón Gerónimo Olvera Neder es licenciado en Filosofía por la Universidad Autónoma de Chihuahua. Tiene publicados los poemarios Al margen de los actos (2003: Tinta nueva-UACH), poemario que presentó en Argentina y Uruguay, y El tribunal del ruido (2004: Tres haches) publicado en Buenos Aires.
Fue becario del Programa de Estímulos a la Creación "David Alfaro Siqueiros" que otorga el Instituto Chihuahuense de la Cultura y el Conaculta; con ese apoyó escribió un libro de ensayos sobre artes plásticas: Babel para los ángeles, que contiene siete textos en torno a Luis Y. Aragón.
Con el libro "Pubis al cielo" obtuvo mención honorífica en el Premio de Poesía Carmen Alardín. En el año de 1996 ganó el Premio Nacional de Debate Político. En 1997 fue miembro de la delegación mexicana que asistió al XV Festival Mundial de la Juventud en La Habana, Cuba.
Durante tres años fue conductor del programa de análisis político "Paréntesis" en Antena 760 AM. En 2005 obtuvo el Premio Estatal de la Juventud. De 2001 a 2005, laboró en el Departamento de Difusión Cultural de la UACH. Ha publicado en revistas y suplementos tanto de circulación nacional como local.
Además, cursa la maestría de Estudios Literarios en la era Digital, en la Universitad Oberta de Cataluña, España.
¿Por qué dejarte entrevistar?
Creo que en este tiempo de carestía cultural un creador debe jugarle al promotor
¿Quién es Ramón Gerónimo Olvera?
Me autodefino como un proyecto siempre inacabado. Nunca me he terminado de construir y me gusta.
Infancia entre hormigas
Duraba cuatro o cinco horas viendo qué hacia una hormiga, de niño fui callado, introvertido, educado con una hora diaria de lectura o no salía a jugar.
Jugué beisbol de chiquito -era malísimo-, veía Don Gato -aún lo hago-, no hablaba mucho en clases, pero era ocurrente y cuando agarraba confianza, terrible para burlarme de la gente. Me sentaba hasta atrás en el salón e imitaba con suma facilidad a la gente. Eso le ayuda a un seriecito a llevarse bien con los demás.
El amor de una madre
Cinco preparatorias, lios, problemas, relajos, uno de mis mejores amigos aun está en la cárcel. En esa época tuve las mayores pruebas de amor de mi madre.
Siempre supe que estudiaría Filosofía y Letras, de niño lo decia y no me creían, y el dia que me gradué, les recordé que siempre supe que lo haría.
Este amor que quiere ser acaso pronto será;
pero ¿cuándo ha de volver lo que acaba de pasar?
Antonio Machado
El don de jamás discutir
Uno de los dolores más grandes que tengo es que mi padre jamás leyó nada de lo que escribí. Mi mayor guía, quizá el ser que más he amado en el mundo, nunca supo qué, cómo escribia. Guardaba en un cajón de bolero mis escritos de niño, nunca se los mostré, hubiera querido hacerlo.
Quisiera platicar con él mi opinión de su poesia, ahora, cuando adquirí ciertos conocimientos de literatura, ver todas las series mundiales que ya no vimos. Quizá que conociera un nieto. Un ser lleno de amor y nobleza como él, se hubiera sentido feliz con un hijo de su hijo.
Parecidos tremendamente, mi padre fue un hombre con el que jamás discutí en los 17 años que lo tuve, jamás tuve un no, con él. A esa edad entré por primera vez a la Antigua Paz, por ejemplo. Hubo mucho equilibrio en la formación que me brindó, artes, deportes, respeto, lleno de amor.
He puesto a latir mi corazón
sobre el tumulto de pájaros que hay en mi cabeza
y una voz que suda y no me alcanza
me pregunta por qué me robaron la boca
con que cautín me cerraron los párpados
por qué no te distingo entre todos los colores
Gerónimo Olvera
Locura por depresión, caldo de cultivo para el caos
Mi papá presentó un cuadro complejo de depresión que se llevó su sistema inmunológico de calle y rayando la locura, lo perdí cuando yo tenia 17 años; con eso, viví la peor etapa de mi vida, el caos, que sólo pude sobrevivir gracias a mi madre. Ya que sólo tengo medios hermanos, pero hijo de ellos dos, de María Dolores Neder Alverdy y de Ramón Olvera Cobos, sólo soy yo.
Por el amor que me tuvo, cuando entró en esta enfermedad no me dejó verlo... para mí es un acto de amor sublime, superlativo.
¿Se supera?
No, y no me interesa. La pérdida, el dolor, la pérdida es parte de la vida y me interesa. La imagen de mi padre me es luminosa, a pesar de su final tan trágico no evadiría esa etapa que me formó. No temo repetir el final que pasé con él.
¿A qué sí le tienes miedo?
La descomposición total y general del país, me da miedo. No la anarquía, sino el caos. En lo social. En lo personal le temo a quedarme en el filo de hacer una obra que valga la pena. Como escritor, quiero decir, como persona, mi pánico mayor sería ser papá, y a la vez sería mi ilusión más grande.
Gracias a la vida
Por mi madre, mi hermana Esther, Claudia, mis sobrinos, Luis Aragón, Ignacio Solares, Carlos Montemayor. Algunas de mis parejas han sido maravillosas. Ahora me siento reconciliado con el mundo. El hecho de que mi más profunda admiración por algunos creadores, como Aragón o Solares, formen parte de Pubis al Cielo, me llena de gratitud. Eso me importa, no etiquetas como "éxito" o "fracaso".
Ambos son espejismos, se fracasa para quién o se triunfa para quién. Son dos categorías que no me dicen nada. Voluntad, Amor, eso sí me dice algo. Imaginemos, Kafka, jamás publicó un libro, mientras que Carlos Cuauhtémoc Sánchez es "exitoso", así que partiendo de estos sencillos ejemplos, explico porque no me los creo.
Esta tarde la sombra está que arde
esta tarde comulga el más ateo
esta tarde Antoñete, dios te guarde,
desempolva la momia del toreo
Joaquín Sabina
¿Por qué publicar un libro?
Porque detrás de todo artista hay un acto de vouyerismo: ver sin ser visto y ser visto sin ver. Estoy haciendo algo porque soy lo suficientemente limitado para compartirlo, si lo vemos es una paradoja. Además, espero que tú que lo lees seas lo suficientemente limitado(a) y consciente de que lo eres, para entablar un diálogo. A final de cuentas, es todo lo que espero.
Voy a buscarte
voy a encontrarte
voy a llevarte
fuera del mundo,
fuera del mundo.
Tú y yo, nosotros dos
ahora, así, aquí
fuera del mundo
Oscar Chávez
Izquierdas y Derechas
En una mesa las etiquetas no darían este panorama: uno es el rojo revoltoso, retrógrada que nada aporta, y el otro es un derechoso cerrado que a nadie escucha... la historia de México.
Urge deshacernos de las etiquetas que nos prejuzgan y nos evitan entablar el diálogo. Soy partidario de eliminarlas. Me considero un feliz hijo de Voltaire, me gusta la idea de la izquierda progresista, no de la marxista dogmática.
Pero me desenvuelvo entre personas absolutamente respetuosas con un manejo político impecable y congruente, que tiene profunda afinidad con la derecha.
Entre dioses verosímiles, no verdaderos
Dios estaba aburrido cuando hizo al mundo, por eso juega a los dados; por eso es que sólo cuando estoy frente a una obra de Velázquez, creo en un Dios verosímil... no verdadero, pero sí verosímil.
Entendimiento amoroso con el caos
Con Gabriel García Márquez tengo un problema: escribe desde pasajes seguros, no está angustiado, cuando para mí, un escritor que no se angustia, es como un domador que sabe exactamente qué va a hacer el tigre. Para mi el encanto de un domador es que tenga al tigre enfrente y que éste pueda enloquecer, pero el Gabo no, lo tiene anestecido y sí es hermosísimo el tigre que doma, pero eso no me mata.
La literatura tiene que ser inesperada, angustiante, sorpresiva.
Un entendimiento amoroso con el caos, asi debe ser la literatura, despojarse de la indiferencia. Mira, prefiero mil veces a un tipo que mata por una idea tonta, que a un tipo que se queda sentado en su casa porque no cree en nada. La indiferencia me fulmina.
Amigos fundamentales
César y Paulina, a quienes dediqué el segundo libro que escribí, Fernando, el loco más inteligente que conozco, Fernando Gardea, Luis Aragón, Pancho Flores, Rubén Tinajero, esos son algunos. Tengo más.
Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.
Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.
Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos..
Joaquín Sabina